El monstruo de Mary Shelley en el cine

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A lo largo de la historia del Cine, se ha interpretado la magistral y fantástica obra maestra de Ciencia Ficción “Frankenstein o el moderno Prometeo” de Mary Shelley. Algunas de estas producciones cinematográficas han sido más fieles que otras, “llenando al espectador de sensaciones horripilantes, temiendo que mirásemos a nuestro alrededor, sin tener en cuenta a Dios, han tratado los dos grandes misterios de la creación, la vida y la muerte”.

“Está vivo. ¡Está vivo! ¡Está vivo!”, Así comienza la magistral película de James Whale “Frankenstein (1931)”. En medio de un delirio extremo nos presenta al doctor Henry Frankenstein, interpretado por el actor Colin Clive, con escenas teatrales y con pequeños elementos cómicos, entre ellos, cuando la criatura, magistralmente interpretada por Boris Karloff, ingenuamente lanza a la niña María al lago, hacen de esta producción, la primera obra de cine en donde se visualiza el monstruo de Mary Shelley y probablemente una de las más reconocidas por todos.

Sin embargo, para James Whale, la historia de Frankenstein no termina con el monstruo chamuscado en el molino. La historia continua con su macabro desarrollo tras la recuperación del doctor Henry Frankenstein, quien dará vida a “La novia de Frankenstein” de 1935, con la participación nuevamente del monstruo Boris Karloff y de la icónica Elsa Lanchester como la novia de la criatura.

Es así como numerosas adaptaciones se crearan a partir del popular monstruo, cada vez más alejadas del texto original, Frankenstein adquirió vida propia, más allá del producto literario de Shelley. En 1939, Rowland Lee tendrá el honor de dirigir por última vez al consagrado Boris Karloff bajo la máscara de la criatura, “El hijo de Frankenstein” saldría en 1939 mostrando por última vez al intérprete más conocido de la bestia.

Entrando a la década de los cuarenta, los productores volverán a plasmar el monstruo de Mary en “El Fantasma de Frankensteain” (1942) con LonChaney en plenitud, y con un toque de fino humor a cargo de Erle C. Kenton. El paso del tiempo determinó que los Estudios Universal adaptarán una nueva historia, esta vez con el giro de tratar de, intentar trasplantar el cerebro de Ygor en la criatura, situación que como se puede esperar tendría resultados horrorosos y cómicos. Truncado este plan, es notable ver como se escapa por cuarta vez volviendo abrumar a los aldeanos, los cuales tomarán la iniciativa para defender y castigar a la bestia.

Tras las notables ganancias del “Fantasma de Frankenstein”, Los Estudios Universal reconocieron el valor que poseerían estas criaturas de terror, los “Universal Monsters” se consagraron como un producto valioso, es así como los estudios encargaron a Roy William Neill entrelazar dos historias de personajes de terror muy diferentes. Nace así, “Frankenstein y el Hombre Lobo”(1943), el cual marco un hito en el cine, porque fue una de las primeras producciones que llevó a la pantalla grande dos personajes diferentes del género del terror, situación que se repetiría con inusitada frecuencia en los años por venir, efectivamente cambiando al género del cine de terror.

“Frankenstein y el Hombre Lobo” para algunos resulta una propuesta novedosa e interesante, la película inicia con dos ladrones de tumbas quienes se encuentran con Lawrence Talbot, el licántropo, criatura que compartirá una desdichada suerte junto al monstruo, esta vez interpretado por BelaLugosi.

Frente al éxito de la cinta, los Estudios Universal prepararon dos secuelas más. En “House of Frankenstein” de 1944, Erle C. Kenton introducirá aun nuevo personaje de terror, el mítico Conde Drácula, el cual tendrá un papel protagónico en “La mansión de Drácula” de 1945, dirigida por el mismo Kenton.

En estas películas dan un giro existencial a las tradicionales cintas de monstruos, dejando de lado el terror puro. Los Estudios Universal presentan la crisis existencial de sus monstruos, el hombre lobo quiere terminar con su maldición, mientras que Drácula quiere liberarse de su condición de vampiro.

La criatura creada por Mary Shelley, tan utilizado y explotado por la franquicia norteamericana, también hizo su aparición en su Inglaterra natal, la productora Hammer Films realizó entre 1957 y 1974 una serie de películas que presentan nuevamente a un monstruo torpe y desproporcional, lo interesante es que por primera vez, los directores emplean el nombre Víctor que Mary Shelley en su libro bautizó. Dándonos a conocer a un personaje intrépido, interpretado por el famoso actor Peter Cushing.

De estas cintas la lidera la lista “La maldición de Frankenstein” (1957), en donde Víctor, como en todas las demás, revive al monstruo, saciando su deseo de omnipotencia divina. Luego, “La venganza de Frankenstein” (1958), muestra como el Dr. Frankenstein es condenado, perseguido y acosado por una sociedad incrédula y hostil. De hecho en la antepenúltima producción de Hammer Films, “Frankenstein debe ser destruido” (1969), plasma muy bien la antipatía que siente el doctor hacia la sociedad, una sociedad bárbara, animal y pendenciera. La última película de esta fastuosa saga es “El Horror de Frankenstein” (1970), Films en donde muestran aun Víctor joven interpretado por Ralph Bates que es atormentado por una criatura más humana que espectral. Pero la pación por la destrucción, ensalzaron aún ente completamente bestial y cruel.

Adentrándonos en la época de los 70, específicamente en 1974, las compañías Gruskoff/Venture films y TwentiethCentury Fox, presentan una versión caricaturizada y paródica de la figura del monstruo, “con su enorme schwanzstück”, basada en la película de 1931 de Universal. En “el jovencito Frankenstein”, Mel Brooks, quizás una de las parodias más reconocidas de una cinta de horror, nos presenta la historia, alocada, del bisnieto y único heredero de todas las posiciones del doctor Víctor Frankenstein, el doctor Frederick Fronskoonteen, interpretado por Gene Wilder, el cual rehúsa a pronunciar bien su apellido y niega rotundamente los osados experimentos que llevó a cabo su bisabuelo. Sin embargo, vivirá junto a sus asistentes, Inga y Igor, e influenciado por la ama de llaves FrauBlücher, una experiencia que lo llevará a aceptar su pasado y su destino, efectivamente demostrando que el legado de Frankenstein es imposible de ser eliminado.

Locura, sosiego, dignidad y elegancia resumirían esta producción, la cual enfatizó en caricaturizar la criatura presentada por las anteriores películas. No obstante, en 1988 una película española mirará en lo más profundo el carácter trascendental de la obra original.

“Remando al viento” recrea la vida de Mary Shelley, en paralelo su relación con Lord Byron, y el proceso de creación de la dramática y terrorífica historia de Víctor Frankenstein. Gonzalo Suarez, el director, logra mostrarnos los elementos externos que posibilitaron el viaje imaginativo e inspiraron el arte creativo de Shelley. La criatura vivirá en la imaginación de los personajes, que harán un llamado a leer e interpretar con nuevos ojos “Frankenstein o el moderno Prometeo”.

Héctor Cruzat Núñez
Profesor: Historia, Geografía y Ciencias Sociales.

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