Historia del Libro en Chile desde la colonia hasta el Bicentenario

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Para conmemorar el día internacional del libro les recomiendo  Historia del libro en Chile. Desde la Colonia hasta el Bicentenario de Bernardo Subercaseaux.  Es un texto editado por la editorial Andrés Bello en 1993, y que luego, pasado diecisiete años de su primera publicación, fue corregido, aumentado e ilustrado, en 2010 por la editorial LOM. 

En él el autor cuantifica si verdaderamente la sociedad chilena desde la Colonia hasta nuestros días poseía una tradición literaria de producción, distribución, circulación y consumo del libro.  Para esos efectos, Subercaseaux  analiza y estudia la producción que han podido tener las primeras imprentas y editoriales del país,  panorama, que en los primeros momentos de nuestra historia, es desalentador, y en suma, concluiría que durante la Colonia la distribución y producción de libros, siempre estuvo controlada por ciertos grupos políticos y religiosos, y que luego este control lo mantendrían sectores de la élite local con la llamada máquina de la felicidad, imprenta, de la cual saldría el primer periódico y el primer libro impreso en Chile a fines de la colonia. 

Pero el panorama anterior cambia muy lentamente a principios del siglo XIX, con la creación de las bases para la industria impresora. En este período se comienzan a plasmar ideas y aspiraciones de carácter liberal en las instituciones políticas y económicas, en donde se establece un comercio de libros más visibles, pero nuevamente las imprentas y los libros, estaban propiciadas por ciertos círculos intelectuales.

El panorama vuelve a cambiar hacia el siglo XX, con la incorporación de las capas medias, quienes influidos por la educación, y su afán intelectual y disciplinar, logran que el libro pase a ser un bien valorado. Condiciones que propiciaron una notable expansión de las casas editoriales y librerías en el país.  

Historia del libro en Chile. Desde la Colonia hasta el Bicentenario de Bernardo Subercaseaux es un libro que recomiendo, no por su calidad de libro intelectual, sino más bien, por aquel enfoque significativo que realiza el autor, por concebir al libro como motor de pensamiento, de ideas y creatividad, vale decir como un bien cultural, social y económico que pertenece a quien realmente quiera ilustrarse.

Héctor Cruzat Núñez
Profesor: Historia, Geografía y Ciencias Sociales.

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