Name; comunidad que se respeta

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Desde Epulman, hasta el presente. Valorando la libertad.
En tiempo del gran cacique, bajando del cerro Name, donde él y sus bravos guerreros tenían sus chozas. Para combatir cualquier enemigo que pretendiera siquiera acercarse a su territorio. Así sucedió en Nadube, donde rechazaron e hicieron retroceder a los Incas invasores. Hoy mi gente conserva ese mismo espíritu libre, ya no de invasores extranjeros, si no de enemigos cercanos, solapados que declaran amistad y Protección, para manejar la disposición y voluntad de gente honesta, trabajadora. A veces ingenua y que no maneja los intrincados códigos y maniobras gansteriles, delincuenciales, de traiciones y aprovechamiento para sus voraces y mezquinos intereses. Engañan como zorros y acechan como buitres.

Es necesario denunciar y desenmascarar las habituales malas prácticas, de personas con hábitos torcidos, que pretenden influir con sus cargos de autoridad. En decisiones que son absolutamente vecinales.

Es en este ambiente que la gran mayoría de los hoy habitantes del Name, mantienen su independencia, su libertad; que no es otra cosa que dignidad y respeto.
Respeto profundo por ellos y sus familias y de quienes heredaron su temple.
Lo que hoy hicimos es un homenaje a padres y abuelos. Es valorarnos nosotros y honrar su memoria.

El domingo pasado, con cuanto gusto observamos a nuestros adultos mayores, disfrutar de una simple ” trilla a yeguas sueltas” en la sede social de todos. Simple y sencilla, sólo en apariencias, porque mientras los huasos apuraban las yeguas en l’hera. En sus mentes, de seguro se dibujaban y revivían imágenes y anécdotas de tantas jornadas. Aparecían seguramente los valores, principios y virtudes de una tradición. Más bien parte de una cultura; de una forma de vida. En donde la trilla como parte importante de la cosecha del producto base y fundamental de la supervivencia de la familia, implicaba; la entrega, el compromiso, la solidaridad, la vuelta de mano con el vecino o amigo.

” La trilla a yeguas sueltas” Fue simplemente un reconstituyente natural.
A veces lo externo nos invade y asfixia. Llegan con sus promesas de progreso, desarrollo y bienestar. Hasta que algo o alguien nos saca del letargo y volvemos a valorar lo nuestro. nos reencontramos, revivimos y redescubrimos los encantos de lo propio. Y nos sirve para valorar y reconocer lo hecho por nuestros padres presentes o rememorar a los que ya partieron y tal vez no tuvimos ocasión de decirles cuán valioso fue su aporte y ejemplo de vida.

Por cierto una instancia propicia para que coterráneos, especialmente mayores, se reencontraran con amigos y vecinos e hicieran recuerdos de lo que en su juventud fue su oficio y su pasión. Algunos de ellos con más de 90 años, emocionados hasta las lágrimas; disfrutaron. Como no, de este revitalizador reencuentro entre paisanos y algunas visitas. Para fortalecer el espíritu, con estas tradiciones.

La importancia de la trilla, consistía, en que era una actividad culmine de la cosecha del trigo. principal ingreso para la mayoría de las familias y allí acudían presto los vecinos, familiares y amigos, a ayudar en lo que hiciera falta; desde arriar en la hera, horquetear o los come harina (barrenderos). Y por supuesto la preparación de la comida, que se hacía por las comadres, bajo las pataguas o perales, con mucha alegría y con mucho sabor. En esta ocasión las socias de la jjvv. encabezadas por la Sra. Luz González, con extraordinaria disposición, nos deleitaron con reponedores almuerzos, al igual que antaño.

Reconocimiento también a Delfor Pereira, capataz de hera, a Luisa Pozo, José Luis González y tantos más que hicieron posible esta fiesta. Como Marco Palma, Lily Fuentes y Clarita Meza.

En resumen, una actividad realizada sólo con iniciativa y recursos propios. Sin intervención ni apoyo de autoridad alguna. Un quehacer genuino que nos enorgullece como comunidad y donde la trilla es la ocasión ideal para reunir familias, amistades y vecinos….y ahí surge y florece la verdadera tradición.
Es en definitiva una cultura de valores, dignidad y respeto.

EDUARDO CANCINO BRAVO
 CORREDOR DE SEGUROS
     CE.98240235 
ECANCINO@SUCORREDOR.CL

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